El caso Diana Quer

Melanie Escuredo

La desaparición de la joven madrileña, Diana Quer, ha sido sin lugar a dudas una de las noticias más virales del año 2016. Twitter, Facebook, Instagram e, incluso otras redes más olvidadas como Ask, han servido de proyector, como si de un cine gigante se tratase, para toda aquella persona que ha sentido curiosidad por un caso tan sonado.

Los medios de comunicación -televisión, radio y prensa-, tanto en su versión original como en Internet, han dado rienda suelta a la información sobre el caso, sin ningún tipo de filtro y acercándonos a la vida íntima de Diana Quer, para muchos de una manera poco profesional por parte de los periodistas, y con una intromisión total a la que sólo deberían estar autorizados policías y distintos organismos de investigación, intromisión necesaria para encontrar a la joven cuanto antes. Nos encontramos frente a frente con el dilema moral y ético entonces, centrándonos en una función clara en estos casos en torno al periodismo: mantener a la audiencia informada, con gran lujo de detalles, para que como ciudadanía puedan aportar alguna pista en la resolución del suceso. Pero, ¿son realmente datos clave, informativos y válidos para la investigación todo lo que se publica? o, al contrario, ¿los medios se han dejado llevar por el sensacionalismo y han olvidado el objetivo de hacer públicas las desapariciones: encontrar a la persona?

u

Como podemos ver en esta publicación de ElMundo.es, se añade a un artículo un tweet de Diana Queer del año 2015, es decir, un año antes de su desaparición. ¿Aporta información, o es puro morbo?. Además, la publicación está compuesta por ciertas frases que carecen, para muchos, de interés para el caso, como por ejemplo: ”Diana vivió su relación de amor más traumática con mucha intensidad. El cariño que no encontraba en un domicilio familiar resquebrajado por la ruptura de sus padres siempre lo había buscado en los brazos de los hombres. Normalmente desconocidos y con estética de concursantes del reality Mujeres, hombres y viceversa. Jóvenes fornidos y tatuados, con looks a lo Cristiano Ronaldo y con escaso bagaje académico. Sus discusiones con su madre y con hermana Valeria eran constantes y ella buscaba evadirse con emociones fuertes, con amores imposibles, con vivir el romance a flor de piel de la protagonista de Tres metros sobre el cielo, su película de cabecera”. ¿Datos claves, o carnaza?

Esta otra imagen, corresponde a un especial de Antena 3, titulado Diana en la Red. Especial en el que no se da prácticamente un detalle sobre movimientos y progresos de la policía, sino que dedican casi 12 minutos ha exponer fotos, videos y conversaciones de la joven, donde aseguran que ”no oculta sus relaciones en las redes sociales, se muestra desinhibida y responde sin problemas a respuestas privadas”, en cuanto a este último aspecto, también añaden fotos. ¿Es ético publicar este tipo de elementos, ya que todo está público en sus redes sociales -excepto notas de voz, y conversaciones de WhatsApp que también han salido a la luz-? o ¿se trata de imágenes, vídeos y conversaciones que, aunque públicas, deberían permanecer visibles solamente para su entorno?

 De momento, han pasado ya 50 días desde la desaparición y, a parte de todo este material de redes, Diana sigue sin aparecer, las esperanzas parecen desvanecerse en su entorno y la policía no refleja tener pistas claras. Esperemos que lo único que quede como recuerdo de la joven Quer, no sea solo esto, no sean solo fotos.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s